La importancia de un portafolio para un redactor freelance

Importancia del portafolio para un redactor freelance

Escribir es como una adicción. Una vez empiezas y te publican, quieres volverlo a hacer. Quieres que tu nombre esté en todas partes y que todos lean cada palabra que escogiste con cuidado. Y terminarás haciéndolo.  Alardearás. Y alguien (amigos, clientes, tías, entrevistadores) llegará un día y te dirá “muéstrame algo que hayas escrito”. Pero no querrás mostrarle solo una cosa. Y en ese momento te arrepentirás por no tener un portafolio. Te dirás: “¿Cómo no lo pensé antes?”. Y es que en estos tiempos, en donde la comunicación es rápida, inmediata y en cápsulas, el portafolio debe ser la herramienta consentida del redactor.

Bueno, ¿qué es eso del portafolio del redactor? No es tan sencillo de explicar como el portafolio de un ilustrador o el de un diseñador. El material del redactor está en muchas partes y su ‘calidad’ depende de la fecha y del sitio donde se haya publicado. Por eso, lo mejor es acudir a algún sitio que te permita agregar, seleccionar y personalizar las entradas de cada artículo que quieras mostrar. Puedes usar Contently (un servicio gratuito que se especializa en redactores freelance y te permite armar un portafolio insertando los links); Squarespace (un clásico constructor de websites en donde puedes tener un free trial pero, después de un tiempo, te pedirá un pago), hasta LinkedIn (la gran red social para encontrar trabajo que, si no lo has visto, te deja insertar tus artículos en una sección de “Publicaciones”, sin costo).

¿Qué tipo de redactor eres?

Antes que nada, que esto quede claro: un portafolio no es un archivo de todo lo que has escrito desde que publicaste ese poema a los 10 años. Para nada. El portafolio debe ser una muestra rápida, creativa y contundente de lo que eres como redactor. Y la forma como lo muestras depende de qué tipo de escritor eres: ¿eres un escritor especializado que solo escribe sobre finanzas, gastronomía, videojuegos, etc.?, ¿eres un escritor dispuesto a abordar cualquier tema?, ¿eres experimentado?, ¿apenas llevas un par de meses escribiendo? Piensa en esto antes de abrir tu portafolio.

– Si eres un redactor especializado, lo mejor es que tu portafolio muestre por qué eres el mejor en cubrir ese tema. Por ejemplo, si lo que te apasiona son los videojuegos, lo ideal es que tu portafolio tenga una pieza de opinión –una reseña sobre algún videojuego–, una noticiosa, una entrevista o sobre un personaje importante en la industria, una de última hora –sobre E3 o algún evento similar–, una pieza larga –crónica– y una pieza multimedia. Que las personas vean tu potencial como un redactor ‘todo en uno’.

– Si apenas estás empezando, ten en cuenta este abanico de estilos y formas para tus próximos artículos. No te quedes estancado en una sola forma. En estos tiempos, lo que todos deben ver en ti es que puedes hacer muchas cosas. Puedes encerrarte en un tema pero no en un estilo.

– Si eres de los que prefiere escribir de todo un poco, la única diferencia con el redactor especializado es que debes aprender a categorizar y mostrar de forma organizada todo lo que has hecho. Puedes dividir tu portafolio por temas o por estilos. Es tu decisión.

Incluye tu perfil

Sea cual sea la plataforma que uses, nunca olvides hablar de ti. Esto es muy importante. Recuerda que te estás vendiendo a miles de personas. Y aunque la intención es que tus artículos hablen por ti, ese pequeño párrafo, en donde puedes ser tan creativo como quieras, es lo que verán las personas que no tienen tiempo para leer todo tu portafolio. Si los enganchas, pasaste la primera prueba.

En pocas palabras, esto es tu portafolio de redactor. Es el sitio del que te debes sentir más orgulloso. Es la forma más rápida de mostrar lo que haces en tu vida y lo que quieres hacer. Si alguien está interesado en tus servicios, un solo link debe convencerlo. Y más allá de usarlo como tu mejor compañero de ventas, úsalo como una fuente de inspiración. Llenarlo debe ser ese empujón diario a escribir más y mejor.